Nacional Viernes 30 de julio de 2021.
- Onel Ortiz

- 30 jul 2021
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Las primeras planas más destacadas de este día son:
Reforma: 2020, mueren 201 mil y la tercera ola aprieta; rebasa Valle de México escenario crítico previsto para agosto.
El Universal: adeudos fiscales se disparan; llegan a 1.3 billones.
Excélsior: 12 millones de hogares reciben apoyos sociales.
Milenio: Morena, con o sin consulta la comisión de la verdad va.
La Jornada: Amnistía a torturados, ancianos y sin condena, exige Andrés Manuel López Obrador.
El Financiero: Repuntan ingresos públicos, pese a la pandemia.
El Heraldo: Reforma triplica precio de gas, desde que se liberó la tarifa, en 2017, el margen de ganancia de los gaseros paso de 5.8 a 15 pesos por kilogramo.
Contra Réplica: Liberar a presos no sentenciados y torturados.
Columnas:
René Delgado, “Punto y seguido”, en El Financiero, opina que infinidad de elementos conspiran en contra del ejercicio plebiscitario. Ahí está la peligrosa circunstancia sanitaria, el divorcio de la pregunta oficial y la propagandística, la falta de recursos y ganas para instrumentarlo, la fatiga del activismo promotor, el inocuo resultado previsible y, de asumirla, la complicada consecuencia política. El mayor de los factores que maquina contra la consulta del próximo domingo es, sin embargo, la generación de una expectativa –una más de las muchas engendradas– que a la postre provocará insatisfacción o, de colmarla, un enredo político que empantanará acciones susceptibles de emprender hacia adelante, no hacia atrás. ¿Por qué empeñarse en una absurdidad? En ese caso, mejor consultar si el 5 junio de 1520 debe denominarse “La noche triste” o, como se impuso, “La noche victoriosa”. Dilucidar, pues, si el triunfo en una batalla borra la derrota en una guerra. ¿Qué caso reinsertarse en el pasado, habiendo tanto qué hacer en el presente en pos de un mejor futuro?
Raúl Rodríguez Cortés, “La consulta dará señales sobre revocación de mandato”, en El Universal, opina que los resultados que arroje pasado mañana domingo la primera consulta popular del país constitucionalmente regulada, no solo medirán el ánimo de participación ciudadana respecto a la voluntad de esclarecer decisiones políticas del pasado reciente. También permitirán perfilar con más claridad, junto con los de las pasadas elecciones del 6 de junio, los rangos de apoyo o rechazo ciudadano al gobierno de AMLO, de cara a la consulta de revocación de mandato que tendría lugar a más tardar el primer domingo de marzo del año próximo.Solo si se emiten al menos 37.4 millones de votos lo que resulte tendrá fuerza de ley, es decir, será de aplicación obligatoria. Si esto se logra –ganen el sí o el no– la consulta del domingo será un éxito para la causa de AMLO. Pero si no se consigue esa cantidad mínima de participación para que el resultado sea vinculatorio, será un rotundo fracaso, ganen el sí o el no.
Enrique Serna, “Consulta falsa”, en Milenio, opina que durante el sexenio de Peña Nieto, López Obrador fue su impugnador más feroz. Tras las elecciones de 2012, lo acusó de haber invertido 7 millones de dólares procedentes de lavado de dinero en la compra masiva de votos. En febrero del 2014 lo denunció ante la PGR por traición a la patria, con el argumento de que había pactado fuera de nuestro país la reforma energética. En noviembre del mismo año lo señaló como “único responsable” por la matanza de los normalistas de Ayotzinapa y cuando Carmen Aristegui destapó el escándalo de la Casa Blanca, se desgañitó en varios mítines tachándolo de corrupto. En abril de 2017 lo acusó de haber recibido sobornos multimillonarios de la empresa brasileña Odebrecht cuando era candidato a la presidencia y de haber orquestado desde Los Pinos un descarado fraude en las elecciones del Estado de México. Acabar con la impunidad de los políticos corruptos había sido hasta entonces su principal bandera de lucha, pero en la campaña electoral de 2018, un súbito arrebato de misericordia lo indujo a perdonar los evidentes latrocinios de Peña Nieto, invocando la necesidad de una reconciliación nacional. En esa campaña fue Ricardo Anaya quien prometió encarcelar a Peña Nieto y en represalia, la PGR le imputó el delito de “lavado de dinero”, acusación de la que luego fue exonerado. El baño de lodo lo sacó de la contienda y en buena medida contribuyó a la victoria de AMLO. Desde entonces quedó en evidencia el pacto de impunidad entre el campeón de la podredumbre institucional y el supuesto azote de los corruptos. La consulta popular del próximo domingo es un vano intento por borrar esa evidencia. Con ella, el encubridor disfrazado de predicador quiere legitimar una decisión ya tomada: ponerle “punto final” al enjuiciamiento de los expresidentes, como declaró la semana pasada, para no desatar una oleada de “venganzas políticas”.
Mañanera: desde Culiacán, Sinaloa, el presidente Andrés Manuel López Obrador inició la mañanera. El gobernador Quirino Ordaz destacó que Sinaloa lleva 65% de la población vacunada contra el Covid-19; por lo que considero que hay condiciones suficientes para clases presenciales a finales de agosto. El titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval, dio a conocer que el delito de feminicidio va a la alza en Sinaloa, pues tan sólo en el último mes hubo nueve casos. En lo que va del año, se han reportado 22 feminicidios.





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