NACIONAL 14 de julio de 2021
- Onel Ortiz

- 14 jul 2021
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Día de destapes y de deslindes. El candidato presidencial de Morena para 2024 puede salir de una encuesta, planteó Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno capitalina, quien se manifestó a favor de que la contienda se abra más allá de los integrantes del gobierno federal. Mientras, el canciller Marcelo Ebrard aceptó que competirá, pero pidió esperar normas y tiempos.
Ricardo Monreal reconoció que no es el “preferido” del presidente Andrés Manuel López Obrador para ser el candidato presidencial de Morena en 2024, pero recuerda que varios de sus cargos políticos los ha ganado aún “con el poder en contra”. Advierte que la sucesión presidencial tan adelantada debilita a la Presidencia de la República y abre riesgos de conflictos internos en Morena y la Cuarta Transformación. Además, agrega, deserciones en caso de que no se cuide esta sucesión y sus procedimientos rumbo a la candidatura para el 2024. Estos procesos generan desgaste y vacíos en el ejercicio del gobierno, debilitan a las instituciones o a los titulares de las instituciones, expresa el líder de Morena en la Senado.
Olga Sánchez Cordero, Secretaria de Gobernación, aseguró ayer que no tiene aspiraciones rumbo a la elección presidencial de 2024, y adelantó que, una vez concluido la presente Administración, se retirará del servicio público. La Ministra en retiro reconoció que no tiene interés en competir por la silla presidencial, pero dejó en claro que tampoco piensa dejar el cargo federal que ostenta. Cuando termine mi función, que tenemos Secretaría de Gobernación para rato, yo me quiero retirar ya, me quiero jubilar”, comentó.
Columnas:
Carlos Loret de Mola, “Cómo desechó el presidente a su operador estrella”, en El Universal, dice que Gabriel García se sintió desechado, arrumbado, lanzado al bote de la basura por el hombre al que había servido 18 años en su lucha por llegar a la Presidencia de la República. Después de varios días de pedir audiencia con el presidente López Obrador, Gabriel García, operador político y financiero del mandatario, encargado de los superdelegados y los Servidores de la Nación, recibió la noticia de que su jefe estaba listo para verlo. Cuando entró a la oficina del presidente esperó una felicitación porque su operación política facilitó retener la mayoría en la Cámara de Diputados y ganar 12 de las 15 gubernaturas en juego. Lo que obtuvo fue muy diferente: el presidente le dijo que había terminado un ciclo, que debía presentar su renuncia y regresarse al Senado, del que había solicitado licencia para servir en Palacio Nacional al frente de la estructura política que capitaliza los programas sociales de la administración federal. Gabriel García preguntó por qué. El presidente le contestó, palabras más, palabras menos, que no le gustó el resultado de la elección en la Ciudad de México y el Estado de México, donde Morena fue arrasado por la alianza opositora, y que él era el responsable de eso.
Epigmenio Ibarra, “Juicio sí, impunidad no“, en Milenio, dice que ese rosario de crímenes, que hicieron llorar a Saramago y sangrar a varias generaciones de mexicanas y mexicanos, desde Tlatelolco hasta Ayotzinapa y Nochixtlán, lo hilvana esa impunidad que, según Eduardo Galeano, “premia el delito, induce a su repetición y le hace propaganda: estimula al delincuente y contagia su ejemplo”. ¿Queremos —les pregunto— ser gobernados de nuevo por asesinos y ladrones? ¿Queremos que, a causa de la impunidad y como dice Giovanni Papini, no haya en este país otra moral que la de los lobos, otro código que el de los buitres? Yo no quiero. Por eso este 1 de agosto, en la consulta, votaré: juicio sí, impunidad no.
Raymundo Riva Palacios, “La venganza de los duros”, en El Financiero, opina que hay una purga de moderados en los círculos cercanos al presidente Andrés Manuel López Obrador. Los duros, que fueron los grandes perdedores en las elecciones del 6 de junio, han cerrado filas para reagruparse y evitar que ese sector radical del Presidente siga perdiendo fuerza.(…) Las figuras claves que encabezan estas acciones son Alejandro Esquer, el secretario particular del Presidente, y Jesús Ramírez Cuevas, su vocero, el principal animador del mal humor presidencial. Dos importantes funcionarios en la primera parte del sexenio fueron bloqueados y desplazados por los duros. El primero, expulsado del grupo compacto de Palacio Nacional por intrigas de Esquer, fue Gabriel García Hernández, quien durante años trabajó directamente con López Obrador estrategias electorales, y recientemente destituido como coordinador de los superdelgados. A García Hernández lo responsabilizaron de la derrota electoral en la Ciudad de México, aunque la culpa de ese revés es de Claudia Sheinbaum (…) A Sheinbaum le costó regaños en Palacio Nacional, pero a García Hernández el cargo. A Monreal le ha costado el señalamiento de traidor entre los duros del Presidente, y a Ebrard le han ido quitando responsabilidades como enlace político para temas que trascienden sus funciones. A Sheinbaum le impusieron nuevos colaboradores, empezando por el próximo secretario general de Gobierno, Martí Batres.
Mañanera: el mandatario señaló que durante la pandemia de Covid-19 hubo una tendencia de enajenar a la juventud por lo que es un llamado a combatir la desinformación y los contenidos tóxicos a los que estuvo expuesto este sector. Mostró las imágenes de una protesta que se llevo a cabo ayer en la embajada de Cuba. En el video se observa el titular de la Comisión Mexicana de Derechos Humanos, René Bolio, insultar a los guardias del inmueble. La encargada de quién es quién en las mentiras de la semana, Ana Elizabeth García Vilchis, aseguró que la sección no cuestiona la crítica hacia el gobierno ni censura a quienes no estén de acuerdo con la actual administración. La Comisión Federal de Electricidad perdió el litigio para ampliar la planta hidroeléctrica de Chicuasén II, en Chiapas, según informó el presidente. Además, aprovechó el tema para demandar la falta de neutralidad en los tribunales internacionales.





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