METRÓPOLI 8 de junio de 2021
- Onel Ortiz

- 8 jun 2021
- 2 min de lectura
Redacción
La alcaldía Cuauhtémoc, en el corazón de la CDMX, es un territorio de contrastes. Lo mismo es la sede del Palacio Nacional, donde desde 2018 habita el presidente Andrés Manuel López Obrador, como corazón del poder del cártel de la Unión Tepito; y así como alberga el Palacio del Ayuntamiento, donde despacha la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, como a miles de puestos ambulantes a tan sólo unos metros de la plancha del Zócalo. Gobernada por Morena desde 2015, la alcaldía abandonó el tono guinda de ese partido y se pintó en la elección de ayer con los colores de la alianza conformada por el PAN, PRI y PRD. Los factores son variados, e incluyen el cobro de derecho de piso por parte del crimen organizado desde hace muchos años; la pandemia de Covid-19, que golpeó a comerciantes y restauranteros por igual, y la inseguridad en general, siempre presente, cuya cúspide se alcanzó con el brutal asesinato de dos niños mazahuas en 2020.
La secretaria general de Morena, Citlalli Hernández, aceptó que la derrota en la capital es responsabilidad del partido y, en ese sentido, sostuvo: “Le fallamos a Sheinbaum y a López Obrador”. Hernández señaló que, a pesar de los errores y divisiones internas que tiene Morena, sigue avanzando la “cuarta transformación” ya que, hasta ahora, por lo menos en 11 de las 15 gubernaturas que están en juego son a favor del partido; además de que “también el pueblo de México nos otorga la confianza de seguir siendo mayoría en la Cámara de Diputados”. “Morena sigue jugando limpio, llamando al voto libre y de conciencia; ahí radica nuestra fuerza; nuestros adversarios, los del partido de Claudio González, compraron votos como nunca, generaron terror y guerra sucia. Cada vez con mayor degradación en sus prácticas políticas”, señaló.





Comentarios