“De la manzana de la discordia", el conflicto entre Morena y el INE
- Onel Ortiz

- 24 mar 2022
- 3 min de lectura

Por: Perra Mala
En la entrega que antecede, se clarificó, que la propaganda, para ser considerada como tal, debe incluir al menos, cuatro elementos: recursos públicos, un objetivo, iniciar en cierto tiempo y ser personal; unidos, deben INCIDIR en la opinión pública y con ello alcanzar, en la materia electoral, votos que favorezcan a un candidato.
Clarificado lo anterior, podríamos, “conceptualizar” la propaganda gubernamental como aquella, en la que se aplican recursos públicos, se señalan o mencionan los programas sociales, y en los que, cualquier persona pública, afecta la opinión de las y los ciudadanos, sobre algún tema electoral.
Si bien, especialistas pueden diferir, con relación a lo previamente aseverado, se considera que, con los datos que se cuentan, se puede determinar que la propaganda gubernamental, contiene los siguientes requisitos indispensables:
1. Debe necesariamente utilizar recursos públicos;
2. Debe utilizar los programas sociales (federales, locales o municipales);
3. Debe priorizar la imagen de un servidor público o bien, de una persona;
4. Debe ubicarse en tiempo, con un proceso electoral, y
5. Debe necesariamente tener como consecuencia que los ciudadanos puedan ejercer sus derechos político-electorales en específico el voto.
El INE, en su plataforma indica, que se entiende como propaganda gubernamental[1]: “las campañas de comunicación de los gobiernos que difunden sus acciones o logros” con lo anterior se puede afirmar:
1. Que el gobierno, no es lo mismo que el Estado;
2. Que la comunicación (sea digital, física o por medios tradicionales es un elemento clave), y
3. Que se deben difundir TODAS las acciones y TODOS los logros.
Surge entonces una duda indiscutible:
¿el poder legislativo, es gobierno?
Considero que no.
El poder legislativo, es un conglomerado de los representantes populares, en donde se incluyen todas las vertientes políticas, por lo que, en él, coexisten TODAS LAS FUERZAS, al mismo tiempo, en un mismo lugar, con ideas y proyectos distintos y cuyo trabajo central es la creación, modificación, derogación, abrogación de los TEXTOS JURÍDICOS que permiten al judicial interpretar y al ejecutivo accionar.
Entonces, si queda claro que no es lo mismo gobierno que estado, si el legislativo presume otras acciones y logros, ¿por qué existe un desencuentro tan arraigado, duro y contundente entre el INE y la cámara de diputados, en específico con el grupo parlamentario de Morena?
Quizá la respuesta se encuentre en los criterios del TEPJF, la redacción de las leyes electorales, las lagunas jurídicas (presentes en todos los ordenamientos) y las ventajas y desventajas, que ello representa para todos los partidos políticos y órganos autónomos.
Fuera de que se crea o no en el proyecto de revocación de mandato algo a mis ojos, es claro:
1. Que el legislativo, promueva INFORMACIÓN relacionada con las reformas a cuerpos jurídicos, NADA tiene que ver, con un proceso electoral.
2. Que el legislativo, indique, los alcances de la modificación de la constitución, de las leyes (generales, federales), y de los reglamentos, NADA tiene que ver, con un proceso electoral.
3. Que el legislativo, a través de las y los diputados, realice actos encaminados a señalar los beneficios o perjuicios de las modificaciones legales, NADA tiene que ver con un proceso electoral.
Considerar que las opiniones, trabajos de campo y reuniones, llevadas a cabo en el pleno o fuera de él, se considera propaganda gubernamental, es absurdo.
Y es que, si a esas vamos, ningún ente del Estado, incluyendo el gobierno, podría TRABAJAR pues, todas sus “acciones y logros” se deberían considerar, propaganda gubernamental y cada que hubiera comicios o procesos electorales, TODO debería entrar en pausa.
Quienes piensen, que no encuadra todo, de entrada, deberían señalar, el cuerpo jurídico que permite una segregación, pues sólo los aspectos educativos, de salud y protección civil, quedan exentos, en términos de la legislación vigente.
Ahora bien, si las diputadas y diputados, en el desarrollo de un proceso electoral, difunden, orientan, inciden, promueven, señalan, mencionan, actos que NO SON LEGISLATIVOS independientemente del partido, lo correcto sería sancionar, pues, ahí sí, estaríamos en presencia de actos relacionados con propaganda gubernamental cuyo fin, es provocar a la ciudadanía, para que vote, por un acto específico.
En este universo, en donde la realidad muchas veces supera la ficción, entran las famosas Asambleas Informativas de la reforma eléctrica que está promoviendo el partido de la mayoría.
Las Asambleas Informativas, son reuniones en donde los diputados, señalan los beneficios o supuestos beneficios, de la reforma constitucional.
En mi última entrega, respecto a éste tema, señalaré, cómo se llevan a cabo y ustedes juzgarán si son o no, propaganda gubernamental.
Es cuanto




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